"Una batalla tras otra" triunfa en los premios del Sindicato de Directores de Hollywood
"Una batalla tras otra", del cineasta Paul Thomas Anderson, fue votada la mejor película del año por el Sindicato de Directores de Hollywood este sábado en Los Ángeles, consolidándose como la gran favorita para los Óscar.
La cinta, que sigue a un exrevolucionario quien intenta cuidar a su hija adolescente cuando el pasado regresa para pasar factura, conquistó el galardón considerado un termómetro sobre lo que puede ocurrir en los Premios de la Academia que cierran con broche de oro la temporada de premios de Hollywood.
"Es un honor tremendo recibir esto", dijo el director al aceptar el prestigioso premio en la gala celebrada en Beverly Hills.
"Lo vamos a recibir con el amor con el que nos lo entregan y con el aprecio de todos nuestros camaradas en esta sala", agregó.
Protagonizada por Leonardo DiCaprio, la producción que dibuja un Estados Unidos atemporal en el que supremacistas blancos complotan tras bastidores, redadas migratorias barren comunidades y grupos revolucionarios se alzan en armas, también venció en enero en los Premios de la Crítica Cinematográfica y en los Globos de Oro.
"Una batalla tras otra" está en campaña por los Óscar como segunda colocada con 13 nominaciones, precedida por la vampiresca "Pecadores", de Ryan Coogler, quien conquistó 16 nominaciones, un récord para los Premios de la Academia.
"Pecadores" también estaba nominada para los premios del Sindicato de Directores.
Anderson recibió la estatuilla de manos de Sean Baker, quien triunfó el año pasado con su oscura comedia "Anora", también vencedora de los Óscar.
Veinte de 22 ganadores de los premios del Sindicato de Directores de Hollywood, conocido por las siglas DGA, se han llevado en seguida el Óscar al mejor director, incluyendo los ganadores de los tres últimos años: "Todo en todas partes al mismo tiempo" "Opphenheimer" y "Anora".
Por otra parte, el oscarizado cineasta y periodista ucraniano Mstyslav Chernov conquistó el galardón a la película documental con su "2000 Meters to Andriivka", que sigue a un pelotón ucraniano en una campaña para liberar una aldea ocupada por Rusia, y abre una ventana a la crudeza de la guerra.
"Da miedo vivir en un mundo en el que, en lugar de una cámara, tienes que tomar un arma para defender tu hogar, para defender aquello en lo que crees", dijo Chernov en la glamorosa gala animada por el comediante Kumail Nanjiani.
"Quiero agradecer a cada soldado, a cada civil, a cada cineasta que decidió dejar la cámara por ahora y agarrar un arma y pelear para que yo tenga una oportunidad", agregó.
O. Henrique--JDB