La isla de Ulises espera una oleada de turistas tras el estreno del filme de Nolan
De pie en el transbordador mientras espera para atracar en la isla griega de Ítaca, Giorgia Ongarato no puede evitar hablar de la Odisea, el poema épico que inspiró el éxito cinematográfico de Christopher Nolan.
La abogada italiana afirma que su sueño era visitar Ítaca, el hogar de Ulises en el poema.
Vestida con una camiseta en la que se lee "Odisea" junto a un verso, explica entusiasmada: "Estudié griego cuando era niña y estudié la Odisea".
Aunque dejó claro que la película no fue su puerta de entrada a la historia de Ulises luchando por volver a casa tras la guerra de Troya, la mujer de 50 años dice que también es fan del filme, que califica de "maravilloso".
Los negocios y las autoridades de la isla esperan ahora que la película inspire a muchos más a seguir sus pasos.
Ítaca está lejos de los principales centros turísticos de Grecia y, a pesar de sus aguas cristalinas y sus espectaculares bahías, nunca ha sido una parada habitual para los viajeros.
Su interior es agreste, cubierto de olivos y cipreses, y sorprende por su calma incluso en plena temporada turística.
Aunque la película ha despertado el interés de muchos, también ha generado cierta polémica en Grecia.
No figuran actores griegos entre los papeles principales y se optó sobre todo por localizaciones lejos de la patria de Homero.
Aunque grabaron algunas partes en Grecia, no se rodó ni una sola escena en Ítaca.
El director eligió en su lugar la isla italiana de Favignana. Esa decisión ha dividido la opinión de esta isla de unos 3.000 habitantes, donde la película se ha proyectado dos veces en cines al aire libre desde su estreno mundial, el 16 de julio.
Xhimi Xoxha, dueño de un restaurante en Vathí, la capital, se mostró satisfecho y afirma que la película ya estaba "generando publicidad", y predijo que los efectos positivos continuarán.
- Publicidad "enorme" -
Aunque el alcalde de Ítaca, Dionysis Stanitsas, coincide en que la publicidad es "enorme", no puede ocultar su decepción por el hecho de que la isla no aparezca en la película.
"Nos habíamos puesto en contacto con el equipo de producción y les habíamos pedido que rodaran algunas escenas aquí, en la isla. Desafortunadamente, no fue posible".
Ahora confía en que la demanda aumente el próximo año. Antes de que se estrenara la película los alojamientos ya estaban llenos.
"A medida que más personas la vean, comenzarán a planear viajes para visitar la isla", asegura.
Los visitantes no encontrarán el palacio de Ulises ni ningún espectacular yacimiento arqueológico que confirme la existencia del héroe homérico.
Pero las plazas de los pueblos y los edificios gubernamentales están salpicados de estatuas de Ulises y Homero.
Y hay otros indicios de la rica herencia literaria de la isla.
En el pequeño puerto soleado, los barcos se balancean en las aguas verdes con nombres como Telémaco (el hijo de Ulises) o Calipso (la diosa que lo retuvo prisionero).
Las tiendas de recuerdos ofrecen bustos de Homero y Penélope, la esposa del héroe.
El arqueólogo Spyros Couvaras está entre quienes esperan un aumento drástico de visitantes, y afirma que está claro que los turistas quieren algo más que arena y mar: quieren historia y mitología.
Y de eso hay y mucho en la isla.
A poca distancia de las tiendas y restaurantes del puerto, los veraneantes se estiran en tumbonas bajo sombrillas en la playa de Dexia, envueltos por el estridente sonido de las cigarras.
Según la leyenda, este es el lugar donde Ulises desembarcó tras años de viajes.
Couvaras afirma que la "fuerza impulsora" del renovado interés es, sin duda, la película. "Pero detrás de la película de Nolan está Homero", concluye.
L. Araujo--JDB